Enlatado, una forma de conservar la comida

Hoy en día, una empresa especializada en la fabricación de maquinaria industria alimentaria puede tener en su stock de productos, máquinas específicas para enlatado, una forma de conservación de la comida que lleva con nosotros mucho tiempo, aunque han evolucionado muchísimo.

Un poco de historia sobre el enlatado de alimentos

Uno de los primeros métodos de enlatado usaba soldaduras tóxicas de plomo para poder sellar las latas, algo que sufrieron todos los exploradores que formaban parte de la expedición de John Franklin al Océano Ártico en 1845.

La mecanización del enlatado había mejorado mucho desde entonces, en 1860 el tiempo para enlatar correctamente la comida había pasado de seis horas a tan solo 30 minutos. El éxito no tardó en extenderse fuera de Europa, como Estados Unidos, donde se usaron latas de hierro laminado mejoradas para envasar verduras, carne, frutas o incluso ostras.

En tiempo de guerra, la demanda de comida enlatada aumentó en los periodos de guerra, tanto en las del siglo XIX como las del siglo XX. Era una forma barata de proporcionarles comida a los soldados, que se conservaba bien y muy fácil de transportar. A pesar de ello, la comida de aquel entonces no era de muy buena calidad, algo que cambió cuando los ejércitos comenzaron a enlatar alimentos de más calidad y conseguir levantar la moral de las tropas.

Tras la finalización de las etapas de guerra, el enlatado de comida se hizo muy popular y comenzó a extenderse su comercio en todo el mundo hasta lo que es hoy en día. Podemos encontrar infinidad de alimentos diferentes con unos altos niveles de protección gracias al proceso de enlatado y a los materiales utilizados.