Conservación de alimentos mediante regulación del pH

Hoy en día, la maquinaria de procesado agroalimentario tiene una gran importancia para la conservación de los alimentos, como sucede por ejemplo en frutas y hortalizas. En este artículo queremos hablar sobre una de las formas de conservar estos productos, mediante la regulación del pH.

Regular el pH para conservar los alimentos

Cuando el medio en el que se encuentren los alimentos tenga un pH menor de 4,0, muchos de los alimentos podrían conservarse en unas buenas condiciones microbiológicas. Por ello, para alimentos como frutas y hortalizas, se han desarrollado varios métodos con los que se controla el pH, bien sea por adición exógena de algún ácido (cítrico, láctico, acético, etc.) o por producción endógena de ácido.

La acidificación de hortalizas de baja acidez es de gran importancia porque se pueden procesar gracias a la esterilización de carácter comercial. Esto puede hacerse con temperaturas cercanas a los 100 grados durante periodos cortos de tiempo.

Con la producción del ácido láctico y la fermentación natural, se pueden conservar los encurtidos. Este es un método muy adecuado para la conservación de pepinillos, cebollas, zanahorias, guindillas, aceitunas, etc.

Lo más importante para que los alimentos se conserven en determinado medio, es controlar el pH hasta un nivel que ronda entre 3,5 y 4,0. Con ello se tendrá un nivel de acidez adecuado para conservar un producto con un sabor agradable.

Pero todo ello no sería posible sin la maquinaria que hay actualmente, que se encarga de cerrar correctamente los envases de los alimentos que conocemos hoy en día.