¿Cómo se procesa la miel?

Para que podamos degustar la deliciosa miel, ésta debe pasar por diferentes procesos, como es de imaginar, no viene directamente de las abejas a nosotros. Debe pasar por un variado número de maquinaria procesado miel. Tras el desoperculado de los panales, que es la acción de romper superficialmente las celdas de los panales, la miel se deja al descubierto y se extrae.

Pasos para el procesado de la piel

Tras el desoperculado y la extracción mediante centrifugado, la miel se cuela y madura, utilizando dos filtros de diferentes medidas basados en mallas superpuestas. La miel es filtrada y pasada a un recipiente grande y limpio, consiguiendo un producto libre de cuerpos extraños, algo que ya podría consumirse si quisiéramos, pero debe seguir su proceso.

El siguiente paso es el decantado, una operación donde se busca un producto más limpio, eliminando cualquier clase de cuerpo extraño para poder continuar con el siguiente paso.

Cuando se aplica calor a la miel, la HMF (hidroxilmetilfurfural) produce una transformación química en las moléculas de uno de los artículos de la piel, la fructosa. Esto hace que se convierta en HMF, que es dañino para la salud. Por ello, gran parte de la piel pasa por una especie de baño maría a unos 50 grados y nunca a más de 70, durante unos 10 minutos. Esto deja preparada la miel para su envasado.

Antes de su envasado es importante mirar su nivel de higroscopicidad para evitar que la miel contenga demaisada agua, lo que puede hacer que desencadene un proceso de fermentación, pudiendo convertirse en un caldo de cultivo para enfermedades bacterianas. Una vez se elimine el máximo de agua ya puede ser envasada y enviada al mercado para su venta.