Cómo se procesa el atún en lata

Gracias a las empresas especializadas en fabricación maquinaria industria alimentaria, podemos encontrar infinidad de productos en el supermercado, como pueden ser las latas de atún que tanto gustan a todo el mundo. ¿Sabéis cómo se hace? Nosotros os lo explicamos.

Así se elabora el atún en lata

El primer paso es recepcionar las piezas de atún para comenzar su procesado. Se corta la cabeza y la ventresca (la cual lleva un procesado diferente) Las latas grandes de atún cuentan con la particularidad de que el atún se puede cortar en rodajas o en filetes, dependiendo de cada marca y planta de procesado. Además también se desechan todas las vísceras y se les quita lo que se conoce como sangacho, que es sangre coagulada, porque daría un sabor muy fuerte al atún.

El siguiente paso es poner las rodajas o los lomos en parrillas, se introducen en balsinas con agua y algo de salmuera para su cocción. Se deja enfriar y se da paso al proceso de enlatado. Cada rodaja se parte en cuatro piezas, se retiran todas las espinas y la piel así como también se rascan con un cuchillo para eliminar las partes oscuras, con que se consigue darle un aspecto más natural y apetecible.

Hay que introducirlo en latas y añadir el líquido de cobertura, pudiendo ser aceite de oliva, de girasol, salsa de tomate con especias, escabeche o agua (al natural). Tras ello, se cierra con una tapa a presión para crear un producto al vacío. Se esterilizan para destruir cualquier clase de microorganismo y ya estará lista para el consumo humano. Ahora ya solo queda pasar por el proceso de etiquetado y paletizarlas para enviar al mercado el producto.